Quiero sentir tu cuerpo sobre mi
Tu jadeo inconstante
Tu premura al tocarme
Toda la sal de tu piel.
Quiero sentirte en mis manos,
en cada porción de existencia
En todo lo amplio y profundo
Hasta ahogarme de ti.
Quiero esas explosiones intensas
las rodillas tremulantes
el corazón palpitante
la voz entrecortada.
Desde lejos te veo y deseo
te pienso y extraño
te amo y te olvido.
Sidhe Draoi
Soy hereje porque decido, porque voy mas allá de lo que me imponen, porque no me dejo gobernar, porque soy salvaje, porque soy mujer, porque estoy en la frontera entre la palabra y el silencio, entre tu piel y la mía.
lunes, 14 de febrero de 2011
lunes, 24 de enero de 2011
カルロス
Caras vemos,
corazones
no sabemos.
(cuidado con quienes están cerca)
(muchos de ellos y ellas tienen que ver con el descenlace)
(cínicos todos, y yo les creí)
corazones
no sabemos.
(cuidado con quienes están cerca)
(muchos de ellos y ellas tienen que ver con el descenlace)
(cínicos todos, y yo les creí)
viernes, 17 de diciembre de 2010
No se gasten
Eso, no se gasten, que en este no haré mayores cambios. Y si me faltan tildes o si se me chispotea la ortografía, a estas alturas poco y nada me importa. Derrepente puede que deje la dirección de otro que estoy manteniendo. Dependerá de mi ánimo que, como ya sabrán, suele ser algo cambiante.
Y tú, el más recurrente de todos, no te gastes, ya suficiente daño nos hemos hecho mutuamente como para que sigas en esto. Deja esto y avanza, no te quedes aquí, no sigas mirando y tirandome mierda cuando se te ocurre. ¿Ni mi cumpleaños podías respetar?, ¿que te pasa?
Y tú, el más recurrente de todos, no te gastes, ya suficiente daño nos hemos hecho mutuamente como para que sigas en esto. Deja esto y avanza, no te quedes aquí, no sigas mirando y tirandome mierda cuando se te ocurre. ¿Ni mi cumpleaños podías respetar?, ¿que te pasa?
domingo, 12 de diciembre de 2010
sábado, 18 de septiembre de 2010
martes, 14 de septiembre de 2010
Poema 10
Hemos perdido aun este crepúsculo.
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.
He visto desde mi ventana
la fiesta del poniente en los cerros lejanos.
A veces como una moneda
se encendía un pedazo de sol entre mis manos.
Yo te recordaba con el alma apretada
de esa tristeza que tú me conoces.
Entonces, dónde estabas?
Entre qué gentes?
Diciendo qué palabras?
Por qué se me vendrá todo el amor de golpe
cuando me siento triste, y te siento lejana?
Cayó el libro que siempre se toma en el crepúsculo,
y como un perro herido rodó a mis pies mi capa.
Siempre, siempre te alejas en las tardes
hacia donde el crepúsculo corre borrando estatuas.
Pablo Neruda
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.
He visto desde mi ventana
la fiesta del poniente en los cerros lejanos.
A veces como una moneda
se encendía un pedazo de sol entre mis manos.
Yo te recordaba con el alma apretada
de esa tristeza que tú me conoces.
Entonces, dónde estabas?
Entre qué gentes?
Diciendo qué palabras?
Por qué se me vendrá todo el amor de golpe
cuando me siento triste, y te siento lejana?
Cayó el libro que siempre se toma en el crepúsculo,
y como un perro herido rodó a mis pies mi capa.
Siempre, siempre te alejas en las tardes
hacia donde el crepúsculo corre borrando estatuas.
Pablo Neruda
miércoles, 13 de enero de 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)